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Las 44 toneladas enfrentan a cargadores y transportistas

 

  • Representantes de las asociaciones de empresas cargadoras y de transportistas debaten  sobre el impacto de una posible aplicación del aumento de las 44 toneladas a la actual flota de transporte pesado española  con ocasión de la presentación este miércoles del Estudio promovido conjuntamente por cuatro Fundaciones vinculadas al sector.
  • Este jueves 24 se reúne por primera vez la Mesa Tripartita formada por representantes de la Administración y de las asociaciones de cargadores y de transportistas tras el acuerdo de medidas consensuado con el Ministerio de Transportes el pasado mes de Julio.    

Este miércoles 23 de Septiembre ha tenido lugar en la ciudad de San Sebastián Escuela el acto de presentación de los resultados del Estudio técnico sobre las repercusiones del aumento de la Masa Máxima Autorizada en los vehículos pesados a 44 toneladas, elaborado por la Escuela de Ingeniería de Guipúzcoa de la Universidad del País Vasco, el cual ha sido promovido por cuatro Fundaciones vinculadas al sector del transporte, en concreto, Fundación Pepe Iglesias, Fundación Guitrans, Fundación Quijote para el Transporte y Fundación Ricardo Díaz.

 

En el acto, que ha contado con la presencia de la Eurodiputada vasca Izaskun Bilbao, se han expuesto las repercusiones que tendría un cambio en la normativa estatal que permitiese aumentar la carga máxima transportada en 4 toneladas adicionales en los vehículos pesados, esto es aproximadamente un 15% más de capacidad de carga. Se han analizado las afecciones a los costes que conllevaría la medida para el sector así como su influencia en el impacto sobre los firmes, la siniestralidad en la carretera y sobre las variables medioambientales.

 

Así, tomando como referencia los datos de la última Encuesta Permanente sobre Transporte por Carretera que  anualmente realiza el Ministerio de Transportes sobre la actividad del sector, y suponiendo que se mantuviera el nivel de demanda actual, esto significaría que se podrían necesitar un 13,7% menos de viajes y de flota. A partir de estos datos, se han detallado las posibles repercusiones económicas de dicha medida. Para ello, se han analizado dos escenarios. En el óptimo, las empresas de transporte aumentarían su negocio consiguiendo operaciones a carga completa. En el segundo, se mantendría un mercado como el actual por lo que algunas operaciones dejarían de ser necesarias. En general, las empresas más grandes podrían adaptarse a la nueva situación disminuyendo su flota pero las pequeñas tendrían que mantenerla con el consiguiente aumento de costes por tonelada transportada. Además, el cambio en la MMA máxima podría provocar un reparto desequilibrado de beneficios entre cargadores y transportistas. Por ello, para no generar una pérdida de empresas de transporte ligada al aumento de la capacidad de carga de los vehículos un eventual cambio de normativa en este sentido debería hacerse en un momento con expectativas de crecimiento económico estable. Esta circunstancia se tuvo en cuenta en la implantación de esta medida en Francia que se retrasó hasta el año 2013 cuando el estudio acerca de sus repercusiones databa de 2009.

 

En cuanto al impacto sobre las carreteras, los estudios concluyen que al aumentar la MMA en los vehículos articulados actuales se aumenta la agresividad y por lo tanto el deterioro del firme (entre un 42 y un 59% superior dependiendo del firme), que se puede ver agravada cuando se trata de operaciones de recogida y distribución parciales, en las que se suelen sobrecargar algunos ejes en determinados tramos. Ello exige un mayor coste de conservación de las infraestructuras, por lo que habrá que determinar quien asume dicho sobrecoste.

 

En cuanto al impacto sobre el medioambiente, si bien es cierto que la introducción de esta medida al reducir el número de viajes consigue una disminución global de las emisiones en torno al 3,7%, sin embargo, podría desincentivar la renovación de la flota hacia vehículos propulsados con combustibles alternativos, que conlleva una disminución en emisiones de CO2 un 10% menor, así como el desarrollo del transporte intermodal.

 

Por último en cuanto a su repercusión en la seguridad vial, existen diversos estudios sobre una posible implantación de la medida en España que llegan a conclusiones contradictorias, señalando algunos una disminución en el hipotético número de fallecidos mientras que otros prevén su incremento. En los países que ya han implantado esta medida, no se han realizado estudios específicos sobre la repercusión de las 44 toneladas en el número de accidentes, pero las estadísticas de fallecidos publicadas sugieren que la medida no ha contribuido a hacer más segura la circulación por carretera

 

Tras la presentación del Estudio, se ha producido un debate muy intenso entre los representantes de las federaciones nacionales de transportistas FENADISMER y FITRANS, representadas respectivamente por sus Presidentes Julio Villaescusa y José Luis Olivella, y los de asociaciones de empresas cargadoras AEUTRANSMER y AECOC, representadas respectivamente por su Presidente Carlos Castán y su Director de Transporte y Logística, Alejandro Sánchez.

 

En este sentido, Julio Villaescusa ha destacado que ya en España hubo una experiencia en la aplicación de las 44 toneladas, en concreto en el proyecto piloto que estuvo vigente en Cataluña durante casi 2 años, y el resultado fue muy negativo desde el punto de vista económico, ya que los únicos beneficiados de dicha medida fueron las empresas cargadoras, sin que los transportistas obtuviera ninguna mejora por el hipotético “beneficio”. Además, ha recordado que “los pocos países que lo han implantado en Europa, en concreto sólo una tercera parte, lo hicieron en un momento de expansión de la actividad económica, por lo que en las actuales circunstancias económica en que se encuentra nuestro país, ni siquiera es planteable iniciar el debate sobre la conveniencia o no de introducir las 44 toneladas en la flota de camiones española.

 

Por parte de los representantes de las asociaciones de cargadores se han rebatido algunas de las principales conclusiones contenidas en el Estudio técnico de la Universidad del País Vasco y resaltando las ventajas de la introducción de dicha medida a nivel nacional. Así el representante de AECOC considera que el impacto de la implantación de tal medida sería de tan sólo el 2% le de la flota actual de transporte ya que a su entender no todas las operaciones de transporte en la actualidad van a máxima carga. Además considera que dicha medida supondría una mejora de la productividad para ambas partes cómo lo demuestra la experiencia que hubo en Cataluña hace unos años en las que los transportistas obtuvieron un precio diferencial por llevar más toneladas, y por ello no entiende como el sector se opone a dicha medida siendo el único país Europa que no la tiene, lo que ha provocado la deslocalización de muchas producciones a otros países.

 

Por su parte, el representante de AEUTRANSMER también ha insistido en el resultado positivo que tuvo la experiencia de la implantación de las 44 toneladas en Cataluña, ya que hubo un reparto real de beneficios entre cargadores y transportes. Asimismo considera que los países europeos en los que dicha medida está implantada Hola supuesto que sus cadenas logísticas sean más eficientes aquí en España en especial en determinados sectores como en la siderurgia o el sector de la madera.

 

En este sentido, este debate ha servido de prólogo a la reunión que este jueves 24 tendrá lugar por primera vez de la Mesa Tripartita formada por representantes de la Administración y de las asociaciones de cargadores y de transportistas, y en el que se profundizarán en las medidas incluidas en el acuerdo consensuado entre las organizaciones del sector y el Ministerio de Transportes el pasado mes de Julio.    

 

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