Fenadismer advierte que una subida del impuesto sobre los carburantes afectaría negativamente a las exportaciones españolas

 

  • El Gobierno estaría estudiando equiparar la fiscalidad del gasóleo al de la gasolina, lo que supondría una subida de 10 céntimos por litro, que se sumarían a los 4’8 céntimos de incremento previstos para 2019.
  • De aplicarse dicha subida al sector del transporte por carretera, afectaría muy negativamente a las exportaciones españolas agravando el déficit comercial exterior, lo que ralentizaría la recuperación de la economía española.

 

Según la información publicada en el día de hoy en diferentes medios de comunicación, el Gobierno estaría estudiando una subida en el impuesto de hidrocarburos, dentro de su política de transición ecológica de la economía, que afectaría especialmente al gasóleo de automoción para equiparar su fiscalidad al de la gasolina. Frente a ello, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER) organización de ámbito nacional que agrupa a 32.000 pequeñas y medianas empresas de transporte por carretera, desea públicamente manifestar su rechazo a dicha propuesta, ya que de aprobarse afectaría negativamente a la recuperación de la economía española y, muy especialmente, a las exportaciones de productos españoles a los mercados europeos.

 

Según dicha propuesta, el incremento en el impuesto que grava el gasóleo sería de hasta 9’55 céntimos por litro, a los que habría que sumar los hasta 4’8 céntimos por litro de subida, tanto para la gasolina como para el gasóleo, que entrarán en vigor el próximo 1 de Enero, como consecuencia de la previsión contenida en la Ley de Presupuestos que se tramita en el Parlamento, y que prevé una equiparación del impuesto autonómico sobre los carburantes en su nivel máximo. Esta subida en el tramo autonómico del impuesto afectará especialmente a los ciudadanos y empresas en las Comunidades Autónomas de Castilla-León, Cantabria, País Vasco, La Rioja, Navarra, Madrid, Aragón y Extremadura, que verán incrementada de forma importante la fiscalidad de los carburantes repostados en dichas regiones.

 

En todo caso, FENADISMER considera que tal medida repercutiría muy negativamente en las exportaciones españolas, teniendo en cuenta que el destino principal de las mercancías españolas son los países de la Unión Europea (66’3% del total), las cuales son transportadas principalmente por carretera. A este respecto debe tenerse en cuenta que cualquier aumento en el precio final del carburante repercute de forma importante en el valor final de los productos españoles destinados a la exportación, dado su bajo valor intrínseco (principalmente productos agroalimentarios, bebidas, bienes de consumo y materias primas y productos industriales) por lo que perderían competitividad en los mercados europeos como consecuencia del sobrecoste del precio del carburante.

 

Asimismo, a juicio de FENADISMER, dicha medida traería como consecuencia inmediata romper con la tendencia de crecimiento positivo continuado de las exportaciones españolas, que se ha mantenido a lo largo de estos últimos 3 años, y agravaría el desequilibrio del déficit comercial español entre las exportaciones y las importaciones, que según datos del Ministerio de Economía se incrementó en un 40% en el último año, con lo que en consecuencia ralentizaría el proceso de recuperación de la economía española.

 

Por ello, si finalmente el Gobierno no reconsideraba dicha postura, y opta por introducir dicha medida recaudatoria, y es aprobada por el Parlamento, FENADISMER va a exigir que la subida en el impuesto de hidrocarburos no se aplique al sector del transporte por carretera, a través del mecanismo de devolución del gasóleo profesional, aunque lamentablemente ello paliaría sólo parcialmente su impacto económico, ya que a dicho régimen de devolución sólo podrían acogerse los vehículos de transporte de mayor tamaño, al quedar excluidos los camiones de menos de 7’5 toneladas de masa máxima, que representan en torno al 30% de la flota española, por lo que FENADISMER exigiría al Gobierno la inclusión de dicho segmento del transporte profesional, conformado principalmente por pequeños transportistas, en el régimen de devolución parcial del impuesto previsto para los vehículos de mayor tonelaje.