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  • Tras las declaraciones desafortunadas del representante una de las principales asociaciones de empresas cargadoras oponiéndose a la prohibición de que el conductor realice las labores de carga y descarga porque les supondría un sobrecoste de 2.000 millones, lejos de rectificar publican un comunicado más provocador aún en el que se reafirman en su rechazo a tal prohibición ya que ello supondría “incrementar las ineficiencias y un claro retroceso de la situación actual”.

 

  • Fenadismer considera que este tipo de afirmaciones tan insensatas no contribuyen precisamente a una negociación entre las partes sino a alimentar la crispación e indignación del colectivo de transportistas a tan sólo una semana de la convocatoria de Paro Nacional del sector previsto para los días 27 y 28 de Julio.

 

Como ya denunció FENADISMER hace unos días, las declaraciones realizadas el pasado martes por el Director General de una de las principales asociaciones nacionales que agrupa a las empresas cargadoras expresando su absoluto rechazo a la prohibición de que los conductores realicen las labores de carga y descarga de las mercancías, ante altos representantes de la Administración, bajo el argumento de que ello supondría un sobrecoste para sus empresas de 2.000 millones de euros anuales, ha enturbiado de forma grave las negociaciones que las asociaciones de transportistas vienen manteniendo las últimas semanas con el Ministerio de Transportes para tratar de consensuar un conjunto de medidas para ayudar a las empresas transportistas españolas a hacer frente a la actual crisis económica y mejorar el desarrollo de su actividad, entre las que se incluye como una de las medidas principales precisamente dicha prohibición, al existir motivos de salud y de riesgos laborales que en las actuales circunstancias excepcionales aconsejan dicha limitación.

 

Pero no ha quedado ahí la ofensiva de la asociación de cargadores contra dicha propuesta, sino que lejos de rectificar o suavizar la gravedad de las manifestaciones vertidas por su directivo, el pasado viernes han hecho público un comunicado reafirmándose en su objetivo, pero incluso yendo más allá, lo que coloquialmente se suele denominar “echando más leña al fuego” de la indignación que sufre el colectivo con esta cuestión.

Así el comunicado, que no tiene desperdicio alguno, aclara que  “la prohibición legal de la realización de la carga-descarga por parte del transportista no sólo no supondrá un ahorro de costes para unos en detrimento de otros, sino una pérdida de eficiencia para el conjunto de la cadena, estimada en 2.000 millones de euros anuales.” Más ironía y ofensa no puede recoger tal afirmación, porque si hasta la fecha los transportistas no perciben nada por realizar dichas tareas y son las empresas cargadoras las que se ahorran esos 2.000 millones de euros que ellos mismos estiman, ello significa que la eficiencia la están obteniendo hasta ahora a costa del transportista y por ello sin ningún pudor quieren seguir manteniendo esa posición de dominio y sometimiento que tan buenos rendimientos económicos les genera Es quizás por ello que con acierto, no sabemos si intencionado o no, en dicho párrafo del comunicado utilizan el término “cadena”, que en su sentido literal significa “atadura”.

 

Pero no se queda ahí la provocación, sino que además en un alarde didáctico nos recuerdan que la vigente legislación en materia de contrato de transporte permite que el transportista pueda “libremente” hacer esas tareas, Literalmente afirman lo siguiente: “El marco actual de la Ley de Contrato de Transporte establece que la carga y descarga de mercancías es un servicio que los transportistas pueden prestar a los cargadores adicional y separadamente al servicio de transporte, con las condiciones económicas previamente acordadas y que debe asumir el cargador”: es decir, que la regla general, que es justo lo contrario, que señala que debe ser el propio cargador o destinatario quienes realicen tales tareas para ellos no tiene validez alguna, y elevan lo que debería ser excepcional a categoría de lo habitual; eso sí, según nos recuerdan que todos estos acuerdos que se producen entre cargadores y transportistas se hacen de forma amistosa, se negocia previamente a que se inicie el viaje y por supuesto se abona de forma separada al transportista. Lamentablemente este relato tan idílico en nada se parece a la cruda realidad que soportan diariamente los transportistas, que no sólo no negocian de forma anticipada que tengan que realizar dichas tareas sino que ni si quieran conocen en muchos casos las medidas preventivas de los centros donde las realizan y por supuesto no las cobran de forma ni separada ni junta. Por ello FENADISMER reta a la asociación de cargadores a que demuestran documentalmente a la opinión pública que esa es la forma de proceder de sus empresas cargadoras con los transportistas efectivos que se ven obligados a cargar y descargar las mercancías en sus plataformas y muelles de carga,

 

En todo caso, FENADISMER sigue insistiendo en que la aprobación por parte del Gobierno de que se prohíba que los conductores realicen las labores de carga y descarga es una reivindicación irrenunciable, por lo que este tipo de comunicados tan insensatos no contribuyen precisamente a un buen clima de negociación entre las partes, sino a alimentar la crispación e indignación del colectivo de transportistas a tan sólo una semana de la convocatoria de Paro Nacional del sector previsto para los días 27 y 28 de Julio..

 

 

 

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