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  • La decisión de la Generalitat de Cataluña de decretar el cierre de los más de 44.000 bares y restaurantes en toda la región, afecta no sólo a los establecimientos en zonas de ocio o urbanas sino también a los situados en las principales carreteras y polígonos logísticos e industriales, que prestan servicio diariamente a decenas de miles de transportistas.
  • Fenadismer solicita al Ministerio de Transportes que establezca un protocolo coordinado con las Comunidades Autónomas para que, al igual que se estableció durante el estado de alarma, se permita la apertura limitada a determinados establecimientos situados estratégicamente para atender las necesidades de los transportistas y otros colectivos esenciales.

 

A lo largo de las últimas semanas diferentes Comunidades Autónomas han ido implementado en sus respectivos ámbitos diferentes medidas en materia de salud pública para actuar de forma coordinada ante el incremento de casos de la covid-19 en nuestro país durante esta segunda ola, centradas principalmente en el control de la transmisión en los ámbitos que actualmente son el origen de los brotes epidémicos de mayor impacto y riesgo.

A la vanguardia de dichas medidas restrictivas cabe destacar las actuaciones acordadas por la Generalitat de Cataluña esta semana, y que se han publicado este viernes 16 en el Diario Oficial de la Comunidad, en la que se incluyen diferentes medidas limitativas en los ámbitos social y económico, entre otras, el cierre total de los establecimientos de hostelería y restauración en toda Cataluña, lo que afecta a más 44.000 bares y restaurantes que actualmente prestan servicio en dicha región.

FENADISMER considera desproporcionada la medida adoptada, ya que se ha decretado de forma indiscriminada  a todo tipo de establecimiento, no sólo a los situados en zonas de ocio o urbanas, sino que la restricción afecta también a los bares y restaurantes situados en las principales carreteras y polígonos logísticos e industriales, que tradicionalmente prestan servicio a las decenas de miles de transportistas que diariamente transitan por territorio catalán con destino al resto de Europa, lo que supone casi 400 kilómetros de recorrido sin que puedan comer o cenar en ningún estableciemiento, con el riesgo además de que esta medida restrictiva pueda ser replicada por otras Comunidades Autónomas.

 

Como se recordará, una situación similar sufrió el colectivo del transporte durante el estado de alarma, durante la cual al inicio la totalidad de los bares y restaurantes situados en carreteras o polígonos industriales se vieron obligados a cerrar por las medidas de confinamiento decretadas en su momento por el Gobierno central, lo que obligó a que el Ministerio de Transportes tuviera que decretar una Orden de autorización de apertura de una relación amplia de establecimientos de hostelería y restauración que pudieran prestar servicio a los transportistas en ruta así como otros profesionales de actividades esenciales que también se vieron afectados.

 

Por ello, FENADISMER junto a las restantes asociaciones que integran el Comité Nacional de Transporte por Carretera han solicitado formalmente al Ministerio de Transportes que establezca un protocolo de actuación coordinado con las Comunidades Autónomas para que ante cualquier medida restrictiva de las actividades de restauración en sus ámbitos territoriales contemple una dispensa de apertura para que los establecimientos situados en carreteras y áreas industriales y logísticas para atender las necesidades de los transportistas y  de otros colectivos esenciales afectados.

 

 

 

 

 

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