• El nuevo servicio Cabify Envíos se pone en marcha en plena crisis económica por el coronavirus y cuando la mitad de los transportistas de mercancías se encuentran parados por falta de actividad .

 

  • Fenadismer denunciará este nuevo servicio a los Servicios de Inspección de Transporte tanto estatales como autonómicos por considerarlo una competencia desleal, una vulneración de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres y una actuación absolutamente insolidaria en la actual situación económica

Cada vez más la incipiente crisis económica que se abate sobre nuestro país, como consecuencia de la pandemia del coronavirus, recuerda a la crisis padecida en el 2008, en la que ante una drástica reducción de la actividad económica surgieron nuevas fórmulas de actuación empresarial para poder continuar perviviendo en dicha situación, o incluso acaparando nuevas cuotas de mercado, aún a costa de destruir el tejido empresarial español.

 

Claro ejemplo durante la crisis de 2008 de dicha actuación repudiable fue el fenómeno de la deslocalización por parte de algunos grandes empresarios de transporte de sus flotas y conductores a países del Este de Europa, por sus menores costes fiscales y laborales, hasta 8 veces inferiores a los que se perciben en España, para poder continuar operando en el mercado español del transporte por carretera, con la consiguiente expulsión del sector de miles de autónomos y pymes españolas por no poder competir en igualdad de condiciones con dichos flotistas antipatriotas.

 

Desafortunadamente una década después, y en pleno inicio de una crisis económica y de reducción de la actividad, surgen nuevos fenómenos de competencia desleal en el sector del transporte por carretera, pese a que como confirman los datos oficiales facilitados por el Gobierno el 50% de los transportistas de mercancías se encuentran en la actualidad parados por falta de actividad. Tal es el caso de la multinacional de transporte de viajeros en vehículos de turismo, Cabify, que opera en la práctica totalidad de las Comunidades Autónomas, y que ha puesto en marcha un nuevo servicio de transporte de mercancías, denominado Cabify Envíos, pero no adquiriendo furgonetas de reparto con la correspondiente autorización de transporte, lo que sería perfectamente legal y nada reprochable, sino utilizando los actuales coches de su flota que se dedican al transporte de sus clientes.

 

Según ha anunciado la propia multinacional, el lanzamiento del nuevo servicio de reparto de paquetería responde a la necesidad “proveer a los ciudadanos y empresas de una solución de movilidad que facilite la permanencia en los domicilios y que les ayude a enviar o recibir lo que necesiten”, como si ese servicio no se prestará ya de forma eficiente por los miles de autónomos y empresas de reparto y distribución de mercancías que están debidamente autorizadas para prestar dichos servicios.

 

Por ello, al considerar FENADISMER que este nuevo servicio supone una clara situación de competencia desleal y de incumplimiento grave de la vigente Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres, va a instar con carácter inmediato a los Servicios de Inspección de Transporte Terrestre, tanto estatal como autonómicos para que lleven a cabo las actuaciones que sean necesarias para paralizar dicha actividad ilícita y absolutamente insolidaria en la actual situación económica.

 

 

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