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  • Desde el pasado viernes no se reparten los principales periódicos en protesta por la decisión de la empresa distribuidora de “optimizar” su actividad despidiendo al 60% de los repartidores de la Comunidad de Madrid y rebajar al 60% los ingresos de los repartidores que continuarán en activo.
  • La Asociación de Repartidores de Prensa lleva un año intentando negociar sin éxito la renovación del vigente contrato con la empresa distribuidora.

 

Después de un año de intentar negociar la renovación del actual contrato suscrito en su día entre la Asociación de Repartidores de Prensa de la Comunidad de Madrid, organización integrada en FENADISMER, y la empresa distribuidora DIMA Distribución Integral, anteriormente propiedad de las empresas editoriales de los principales periódicos españoles y actualmente propiedad del operador logístico Boyacá, las posiciones están muy alejadas pese a que la vigente relación contractual finaliza el próximo 31 de Agosto.

 

La pretensión de la empresa distribuidora pasa por despedir al 60% de la plantilla actual, esto es, 130 repartidores de prensa, y aquellos que continúen trabajando a partir del 1 de Septiembre verían rebajados sus ingresos al 60% de lo que actualmente perciben, teniendo en cuenta que en los últimos años ya sufrieron un recorte similar, lo que supuso a la empresa distribuidora un ahorro de más de 100 millones de euros en los últimos 7 años.

 

Esta situación de conflictividad ocasionó que el pasado viernes de madrugada los repartidores de prensa se reunieran en asamblea en las instalaciones de la propia empresa distribuidora situadas en Torrejón de Ardoz (Madrid), lo que conllevó la represalia por parte de la Dirección de la empresa distribuidora de solicitar la intervención policial de los antidisturbios y la imposibilidad de acceder al recinto, situación que se mantiene hasta la fecha.

 

Ello ha supuesto que durante los últimos 4 días los quioscos de prensa de la Comunidad de Madrid se hayan visto obligados a cerrar sus negocios ante la falta de suministro de la prensa diaria y de algunas revistas semanales, que la empresa distribuidora está tratando de paliar con la contratación ilegal de vehículos particulares para intentar hacer el reparto diario.

 

Desde FENADISMER apelamos a la empresa distribuidora a que reconsidere su posición radical y se avenga a mantener una negociación responsable y sensata con la actividad profesional que llevan desarrollando los repartidores de prensa durante los últimos 30 años.

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